Nuevo estudio exploratorio sobre la determinación del alagbatorí mediante el caracol de Elegguá.

" Si por medio de la fe, la humildad y la paciencia no podemos llegar a un consenso, entonces apelemos a la razón "


Una vez cuando aún era un miembro activo de la aviación militar bolivariana, en un ejercicio de tiro de combate, un compañero de armas de mi unidad, sabiendo de mis limitaciones de movilidad para pasar la cancha debido a mi peso, me gritó: Ahora veremos si como roncas duermes gordito . El resultado fue que el campeón de tiro de mi unidad me felicitó, pues a pesar de no haber hecho un tiempo aceptable para pasar el campo de tiro, el número de puntos que obtuve por impacto a los blancos me posicionó en el quinto lugar en ese ejercicio castrense, inclusive por encima del compañero que trató de desanimarme con su sarcasmo; y es que mi ascendente en el signo zodiacal de Cáncer, el cual afortunadamente está bañado por las energías expansivas de una conjunción entre los planetas Júpiter y Urano, me da la tenacidad de las pinzas del cangrejo para acometer las tareas que emprendo. Lo cierto es que desde que soy sacerdote yoruba de la diáspora africana, he presenciado en los foros de la religión de los Orishas, una interminable batalla entre algunos sacerdotes de Osha y de Ifá sobre el derecho a determinar el ángel de la guarda de sus respectivos ahijados. En esta estéril confrontación, algunos iworos invocan razones históricas e inclusive de lo fútil de la presencia del sacerdote de Orunmila en el proceso, y por ello determinan el alagbatorí por medio del caracol de Elegbara; otros sacerdotes yoruba basados en los códices de Ifá señalan, que Orunmila es el único autorizado para determinar el ángel de la guarda de una persona y por lo tanto es atributo del sacerdote de Ifá.



¿Quién tiene la razón? Al parecer esa respuesta no está a la vista aún, pues para unos y para otros sus argumentos son perfectamente válidos.

El suscrito tiene sus opiniones al respecto, y están expresadas públicamente al menos en dos de los artículos que escribí El ciclo de los Orishas guerreros y Los ciclos de Orunmila y Eshu . No obstante, el hecho astrológico y el adivinatorio con los oráculos yoruba están sujetos al hecho estadístico, y por ende se pueden medir como acierto o error. El suscrito realizó el año pasado (2011), un estudio exploratorio, en el cual determiné que el alagbatorí de una persona siempre se ubicará en un sector específico de su mapa natal (al menos con un margen de error de 1%), lo que me permitió plantear una hipótesis llamada: El cuartil Solar del mapa natal y el alagbatorí . Esta herramienta que no solo sirve como patrón para certificar que el ángel de la guarda de una persona está bien determinado, también es una referencia para descubrir a los que pasaron al sacerdocio de Ifá sin estar señalado para ello, tal y como lo expresé claramente en mi artículo: Mi hipótesis Del cuartil solar, delata a quien le hicieron Ifá sin estar señalado por Orunmila . Por eso ahora tengo la oportunidad, de llevar a cabo un segundo estudio exploratorio, el cual consiste en recolectar una muestra insesgada de personas a las que se les determinó el alagbatorí con el caracol, y luego usando la hipótesis del cuartil solar como instrumento discriminatorio, determinar el porcentaje de error al bajar el ángel de la guarda con el diloggún de Elegguá.


Los resultados que arrojen este segundo estudio exploratorio, serán de mucho interés para aquellos sacerdotes de Osha que sostienen la tesis de que determinar el ángel guardián mediante el caracol es perfectamente válido, y es por ello que apeló a ellos directamente, pues son los que verdaderamente practican el método sujeto del estudio exploratorio, para que así colaboren aportando los datos necesarios para poder conformar una muestra aceptable y así poder realizar el ensayo estadístico. En este punto creo necesario aclarar, que al igual que en el estudio exploratorio previo, los datos que me suministren serán completamente confidenciales, pues los resultados se expresarán en números (porcentaje de error) y en ningún caso con el nombre de las personas que participaron en la muestra. En este segundo estudio exploratorio, pueden participar voluntariamente aleyos, iyawoses, sacerdotes de Osha, y en general todo aquel al que se le determinó el ángel de la guarda mediante el caracol de Elegbara; lo importante es que los datos enviados sean lo más precisos posibles, para que así los resultados del estudio exploratorio posean un nivel de confianza razonable. Para participar en la investigación se deben enviar a nombre de Rubén Cuevas y al correo ifapagano@gmail.com los siguientes datos:



1. Nombre y apellido (con uno solo basta)
2. Alagbatorí (solo si se determinó mediante el caracol de Elegguá)
3. Fecha de nacimiento
4. Hora de nacimiento (lo más exacta posible)
5. Lugar del nacimiento
6. Status religioso (aleyo, iyawó o sacerdote de Osha)


Nota : Si alguno de los datos falta, por favor abstenerse de participar en la muestra .


Finalmente quiero dar las gracias por adelantado a todos aquellos que se interesen por este estudio y me envíen sus datos, pues con ellos, contribuirán a despejar en forma razonada las dudas sobre la determinación del alagbatorí en el culto a los dioses yoruba; de igual manera les aseguro a todos aquellos que participen en la muestra, que pueden obtener información personalizada, sobre cualquier duda o pregunta que tengan a bien realizarme en arreglo a las conclusiones que del estudio exploratorio se desprendan. Hasta ahora la muestra para el estudio alcanza solo un 12%, pero estoy seguro que ahora que se restauró nuevamente el blog de ifapagano, la muestra crecerá más aceleradamente .


Nota del autor : Por alguna razón que desconozco, el blog Ifapagano estuvo fuera de la red por un tiempo, y ahora que regresa nuevamente, no pude recuperar el antiguo sitio donde había publicado más de cien artículos en los cuatro años en los que escribí un par de artículos por mes (y a veces hasta más); esto por supuesto habrá generado una alegría malsana en mis enemigos y detractores, sobre todo en aquellos que se hicieron pasar por seguidores de mi cosmovisión y que luego desenmascaré por no tener la talla moral para ser sacerdotes de esta religión, pero para desgracia de esos energúmenos, todos mis artículos están seguros e intactos, y seguramente el día menos esperado saldrán al mercado literario en una pequeña compilación que llamaré Ifá el reflejo del cielo astrológico . A mis fieles lectores y a todos aquellos que alguna vez me agradecieron por lo que escribí en este blog, pues a ellos les dedico esta nueva etapa de ifapagano y todos los artículos que a partir de ahora publique. Un abrazo fraterno a todos y que Orunmila los colme de bendiciones.....


Rubén Cuevas
Sacerdote de Ifá y astrólogo