¿A quién rendimos culto para obtener las letras del año?

Ifá tiene carácter universal de eso no tengo la menor duda; sin embargo, mucho de ese carácter lo adquirió en la diáspora africana. Signos de Ifá como Iwori Rote y Otrupon Koso (solo por mencionar dos), los cuales describen el origen de las cuatro estaciones astronómicas y la formación de los hielos en los polos terrestres respectivamente son una prueba de ello. No obstante, la letra del año de Ifá que tradicionalmente obtienen los sacerdotes yorubas en ambos lados del Atlántico tienen serias diferencias en cuanto a las fechas para el culto y sus simbolismos son completamente opuestos. Los signos de Ifá que se obtienen en dichas ceremonias, son un recuerdo lejano de la adivinación colectiva; recordemos que en Mesopotamia los sacerdotes no se rebajaban a levantar un mapa natal personal, sino que todo análisis de las posiciones estelares, era traducido a los efectos que tenían sobre la población en lo social, lo militar y lo económico. Las letras del año que los sacerdotes de Ifá obtienen hoy en día, son una revolución solar (el recorrido del Sol durante un año) y los signos de Ifá que arroja el cielo, describen los efectos anuales sobre el colectivo de cada país, siempre con la salvedad de que las aristas positivas y negativas de los signos, describen primero el comportamiento de los sacerdotes yoruba de cada país y luego el del resto del pueblo.


Ahora realicemos un pequeño análisis de las fechas en que se obtienen las letras del año en la tradicional yoruba y en la diáspora africana. Los tradicionalistas afirman que la letra del año (según como se hace en Nigeria) debe obtenerse el 21 de Junio durante el Solsticio de Verano y alegan que ello está basado en el signo de Ifá Ogbe Tuanilara (nace la letra del año) y alegan que la vida a la tierra la trajo Orunmila después del fracaso de Olokun y Oggún en Ogunda melli El problema es que el signo en cuestión no corresponde a la fecha astronómica donde efectivamente se realiza esa ceremonia, pues si la fecha sagrada yoruba es el 21 de Junio, el signo que debería justificarla es Oddí melli. Aquí llega el momento de aclarar que los cuatro arqueros celestes, es decir los cuatro primeros signos de Ifá están reflejados en el tablero yoruba; ellos representan la circulación diaria, anual y de presesión del Sol; de manera que Baba Ejiogbe corresponde al Equinoccio de Primavera (21 de Marzo), Oddí melli al Solsticio de Verano (21 de Junio), Oyekun melli al Equinoccio de Otoño (23 de Septiembre) e Iwori melli al Solsticio de Invierno (21 de Diciembre).


¿A quién se le rinde culto si ofrendamos a Orunmila en el Solsticio de Verano para obtener la letra del año? El Sol comienza a recorrer el signo de Cáncer el 21 de Junio, está región del cielo está dominada por la Luna, planeta fuente de las energías de Yemayá; durante el Solsticio de Verano los días son mas largos que la noche en el hemisferio Norte, pero a partir del Solsticio de Verano comienza la disminución del período de luz diurna. Al signo de Cáncer por analogía le corresponde la casa astrológica número IV, la cual está íntimamente ligada al propio hogar y estrechamente unida al ambiente íntimo del hombre; así que el binomio tierra – pertenencia juega un papel preponderante en esta fecha, lo que reduce la cosmovisión de los yoruba tradicionalistas y la confina a su entorno; pero el asunto se torna más grave, cuando identificamos al planeta Saturno como fuente de las energías de Orunmila; este planeta en el signo de Cáncer se encuentra en el exilio, lo que denota una disminución significativa de sus energías o su ausencia total, entonces: ¿Cómo es eso que usamos el oráculo de Ifá el cual pertenece al sacerdocio de Orunmila, para obtener una revolución solar, cuando la noche ganará terreno sobre el día paulatinamente y las energías que prevalecen ese día son femeninas? Pero es que el mismo signo de Cáncer nos da la respuestas, este signo representa las tradiciones más arraigadas de los pueblos. Un sacerdote neo tradicionalista con el cual conversé sobre este asunto, al no poder rebatir los argumentos que le planteé, solo atinó a decir: así se hace en Nigeria desde hace mil años y no cambiaré la tradición y es que para este pueblo cuna de la religión yoruba, la vida se genera en la naturaleza a partir del período lluvioso en su región y muere nuevamente en la estación seca; por eso el culto a la Luna, a la madre ancestral Yemayá y a las aguas primordiales de la lluvia; por eso las ofrendas en este período son muy importantes para ellos y las concretan en su letra del año.


Se ha querido imponer la tesis, de que la fecha en que se obtienen las letras del año de Ifá en la diáspora africana, es una influencia de la iglesia católica y ello no es así. El 21 de Diciembre el Sol comienza a recorrer el signo de Capricornio, dando inicio al Solsticio de Invierno; en ese momento las noches son más largas que el día en el hemisferio Norte, pero después de esa fecha el período de la luz diurna aumentará gradualmente, lo que simboliza una victoria de la luz sobre la oscuridad, por eso desde los tiempos antiguos al retorno de esta fecha se le celebra con grandes fiestas al Sol Invictus y que por cierto la iglesia católica trató de acabar trasladando el nacimiento de Jesús el Cristo para el 25 de Diciembre. No obstante, estas fiestas paganas no han desaparecido aún, pues bajo la modalidad del espíritu de la navidad se celebran todavía y la iglesia la llama adoración a un espíritu burlón, en su afán de tratar de opacar lo que es más universal que su propia institución. Lo cierto es que el primero de Enero se obtiene la letra de Ifá del año para cada país en la diáspora africana; aún el Sol está en Capricornio e interactúa con la región del cielo propiedad de Saturno, planeta fuente de las energías de Orunmila. El signo de Ifá que prevalece en esa punto del tablero de Ifá es Iwori melli. El cual representa el Solsticio de Invierno, de energías netamente masculinas y adecuadas para ofrendar a Orunmila, ya que la recepción del cielo está abierta por encontrarse el Sol Invictus recorriendo el segundo decanato de Capricornio. Tanto el signo de Ifá como el el signo zodiacal evocan la destrucción de los obstáculos, el destino del hombre, la constancia y una serie de analogías como el mediodía solar y la casa astrológica de la proyección social (casa X) que aseguran el éxito espiritual, intelectual y material del hombre; así que ustedes sacerdotes yorubas me dirán ¿Cuál es la fecha más favorable para ofrendar a Orunmila para obtener las letras del año? ¿El solsticio de Verano como aseguran los tradicionalistas? o ¿el Solsticio de Invierno como señala la diáspora africana?

Rubén Cuevas
Olúo Ojuani ni Shiddí