El pasado astrológico de Ifá (parte VII)

Aunque a un asteroide se le asignó el nombre de “Lilith”, el aspecto astrológico real es el apogeo de la Luna ( punto de la órbita en torno a la Tierra más separado del centro de esta) , es decir no se trata de un cuerpo sólido sino que tiene similares características a los nodos lunares. En la historia hebraica del génesis, Dios crea al hombre a su imagen y semejanza, varón y varona los creo, de manera que “Lilith” fue la primera mujer de Adán; esta mujer tenía un carácter rebelde y le reclamó a su pareja ¿porqué debo acostarme para que tu subas sobre mi, si ambos somos iguales? Adán se sorprendió y trató de forzarla, ella invocó el nombre secreto de Yahvé e inmediatamente le surgieron alas, con las cuales se presentó ante Dios y le propuso ser su pareja, puesto que conocía su nombre verdadero; Yavhé se negó y esta amenazó con revelar su nombre a Adán para que fuera igual a él; Yavhé reaccionó expulsándola del paraíso. “Lilith” se convirtió en amante de los demonios, llegando a copular con el mismo Satán y teniendo numerosos hijos; sin embargo Yavhé mandó a sus ángeles para que volviera al paraíso; ella se negó nuevamente y los ángeles comenzaron a matar a sus hijos; ella en venganza comenzó a matar a las mujeres embarazadas y a seducir a los hombres para luego asesinarlos. En otra vertiente de la historia, se dice que fue “Lilith” quien transformada en serpiente, logró la expulsión de Adán y Eva (la segunda mujer sacada de la costilla de Adán) del edén.


De manera que la Luna negra o “Lilith”, además de representar la zona oscura de nuestra conciencia y los deseos reprimidos, también representa el tipo de mujer (en el caso del hombre) al que se le teme o se desea secretamente. Cuando llegó mi Itá de Ifá ya era tarde, el suscrito mantenía una relación con una hija de Oshún, cuya Ikofá era Iwori melli; menciono el signo, pues si hubiera tenido el conocimiento de Ifá necesario durante mi estadía en la Osha (siempre respeté como sacerdote las limitaciones que me impusieron), me habría dado cuenta de la advertencia de “Lilth”. Iwori melli es el signo de la sociedad matriarcal, de la hiena, quien haya estudiado el comportamiento de ese depredador, sabe que una de sus características principales, es el constante desafío a la autoridad representada por el león; la jefa del clan en presencia de toda su manada, se va detrás del rey de la selva y donde este mea para marcar su territorio, ella mea también para desafiar su autoridad; hasta que el león la alcanza y la destroza a dentelladas. Resulta enigmático que los leones ataquen a las hienas, las maten y luego abandonen el cadáver sin tocarlo.


Así que no es necesario explicar los sinsabores de esa relación y que tuvo que terminar. "Cuídate de las hijas de Oshún" advertencia válida del Itá de Ifá, pero sin razones aparentes. Ahora siempre antes de establecer una relación y si no está en el marco de la religión, miro la carta astral de ella, no solo para determinar la fuerza de las energías de Venus (Oshún), si no las del planeta Marte (Ogún), pues las mujeres dominantes y con el carácter descrito en “Lilith”, generalmente tienen a Marte en la primera casa astrológica; el suscrito llama a este tipo de mujer (sin ánimos de ofender) mujeres marcianas, pues son aquellas que desean llevar los pantalones y colocarle a uno la falda. Deseo aclarar que no se debe tomar este caso en particular, como característica general de las hijas de Oshún, solo aquellas donde las energías de Marte corrompen a las de Venus resultan una "femme fatal" para el suscrito.




Rubén Cuevas
Awó Ojuani ni Shiddí