El caracol del lavatorio y las casas astrológicas
Cada vez que tengo la oportunidad de interpretar la carta natal a un sacerdote yoruba, aparecen inmediatamente en su boca las siguientes palabras: Parece que estuvieras leyendo mi Itá; sentencia que se convierte en un tremendo feedback y que valida mi hipótesis de que los oráculos de la religión yoruba están basados en el hecho astrológico; y es que no se trata de una correlación entre ellos (los oráculos y la astrología), ni siquiera es un evento de alta probabilidad con un nivel de confianza elevado, sino se trata de un suceso cuya certeza vale la unidad. Debo aclarar que no me dedico a la astrología comercial, sino que la uso como una herramienta para el desarrollo espiritual propio y de otros; así que no soy de esos astrólogos cuyos análisis provienen de un software, son años dedicados al estudio y análisis del cielo astrológico; sin embargo, y muy a pesar de tener más de una década ejerciendo el sacerdocio yoruba en la diáspora africana, el número de casos que he revisado de mapa astral VS Itá del sacerdote yoruba, no son los suficientes para validar totalmente la hipótesis estadística en función del teorema del límite central (debo evaluar al menos 100 casos). Lo que si les puedo asegurar, es que en la veintena de casos que he revisado, el acierto y la correspondencia del cielo astrológico con el Itá del sacerdote yoruba ha sido total. Claro los detractores de esta hipótesis los tengo a montón, sobre todo entre aquellos fundamentalistas que con ferocidad argumental, citan los textos del neo tradicionalismo yoruba y los códices de Ifá de la diáspora africana y que en su ceguera religiosa, obvian que en el signo de Ifá Ogbeká, el mismo Orunmila se salvó invocando la espiritualidad de los planetas y de los 4 ejes fundamentales del cielo astrológico.
Cuando era sacerdote de Osha, una vez en el lavatorio de una persona que se le asentaba Elegbara, me tocó trabajar la palangana de este Orisha y al momento que arrojé el caracol al piso y pude ver lo que salió, dije Ofún y el Obba me corrigió y me dijo: no señor es Mewa; posteriormente le pregunté el ¿porqué de su corección? y tuve suerte, pues este Oriaté cubano no era muy afecto a enseñar o decir sus secretos, pero me explicó que lo que salía en el lavatorio de los Oshas no era un signo, pues según su conocimiento el Diloggún aún no se había consagrado totalmente y por lo tanto lo que el caracol marcaba en el piso, no era un signo del oráculo sino un número. Hasta hoy día los sacerdotes de Osha lo interpretan como traté de interpretarlo yo, inclusive sacan conclusiones adelantadas sobre lo que será el Itá del nuevo consagrado, guiándose solo por los “signos del lavatorio”. Lo cierto es que el suscrito a raíz de lo ocurrido con ese Obbá, ya cuando arrojaba al piso el caracol, ya no decía Oshé sino Marun (5), Meta (3) por Oggunda, o Mefa (6) en vez de Obbara; lo que con el tiempo me llevó a iniciar una investigación sobre ese aspecto.
La interpretación desde el punto de vista de la numerología, no fue mucho lo que me aportó sobre el significado del número del lavatorio; hasta que se me ocurrió relacionarlo con el cielo astrológico; y es que por medio de análisis previos a la formulación de esta hipótesis, pude comprobar que el número obtenido por el sacerdote de Osha en el lavatorio, efectivamente no corresponde a un signo del oráculo del Diloggún, sino a cada una de las doce casas astrológicas del cielo. Estas casas son doce sectores en que se divide el cielo en el mapa natal y que corresponden a doce diferentes aspectos de la vida del hombre; debo aclarar que no necesariamente estas doce casas tienen que coincidir con los doce signos astrológicos del zodíaco, pues en la práctica, la cúspide de las casas se mueve cada dos horas debido al ciclo diario del Sol. Pero lo interesante de este asunto, es que cada vez que relacioné un número del lavatorio de un determinado Dios yoruba con el Itá de ese mismo Osha, la conversación del Oriaté siempre giró en torno a los aspectos esenciales y característicos de la casa astrológica representada por el número del lavatorio, y esto independientemente de los signos obtenidos en ese Itá. Eg si el número de lavatorio de Yemayá arrojó como resultado Merin (4) en el lavatorio, es muy probable que el Itá de la dueña de los mares, se desenvuelva en torno a la intimidad de la persona, su introspección, la capacidad para fundar un hogar propio, la relación con su padre y hermanos, los actos concretos derivados de su forma de pensar y muchos aspectos más que son característicos de esta casa astrológica (número IV) y que dependiendo del signo zodiacal donde se halle la cúspide de la casa, los planetas presentes en ella, el decanato interceptado, la triplicidad y la cuadruplicidad del signo zodiacal y los aspectos con otros planetas, revelará a través de los signos del Diloggún las tensiones y distensiones del Itá de la persona (Iré u Ossogbo).
Seguro se estarán preguntando: Si las casas astrológicas son solo doce ¿Que ocurre si en un lavatorio de un Osha sale un número superior a méyila (12)? Bueno eso es sencillo, pues estos 4 números que restan después del doce, son cada uno de los extremos opuestos de los dos ejes esenciales del mapa natal del individuo, cuyos nombres son: Eje de poder y eje de la conciencia, los cuales son un poco difíciles de interpretar, a menos por supuesto que la persona domine el tema astrológico y conozca la esencia de ambos ejes y que están muy relacionados con la iniciación en la Osha y en Ifá. Puede ocurrir también, que el número que se revela en un lavatorio sea Meyela (17). Es decir los caracoles muestran el lado que no habla (los yoruba no manejaban el concepto del cero); Este número tiene su explicación en el ancho de la banda zodiacal observable a ambos lados del Ecuador (trópico de Cáncer y de Capricornio) las cuales miden 8,5° a cada lado del círculo máximo de la esfera terrestre y cuya suma da 17, lo que indica que cuando este número se revela en un lavatorio, señala que la bóveda celeste está cerrada para el que se va iniciar y quienes se expresarán son los que habitan en el mundo de Hades. Finalmente invito a cada sacerdote de Osha que compruebe por si mismo la hipótesis que planteo, para que así recupere el antiguo paganismo de la religión yoruba y que una vez reveló las verdades escritas en el cielo.
Rubén Cuevas
Olúo Ojuani ni Shiddí
- Publicado: 1/4/2009, 9:30 am GMT
- En: Opinión
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Comentarios: 2
saludos hermano interesante esta artìculo, voy a investigar al respecto.aunque usted sabe que los muertos son la vida y la vida es de los muertos.ashe para usted
Saludos Olúo Ojuani ni Shiddi,
Muy interessante su articulo...de veras interessante.
A mi me toca particularmente porque hay tenido una situacion similar ya que en lavatorio hay tenido un número superior a méyila en Ellegua...y todas las opiniones que hay tenido sobre el sucedido son contraditorias dejandome en lo mismo..o sea...sin saber nada de nada.
Saludos y siga sus escritos que son muy utiles para todos nosotros.