Ifá el reflejo del cielo astrológico

El Oráculo de Ifá

Historias de Ifá

 

Ofun Batrupo: La torre de Babel en Ifá

Dice la leyenda del antiguo testamento que: En la Tierra los hombres tenían una misma lengua y usaban las mismas palabras; y que estos en su emigración hacia oriente, hallaron una llanura y se establecieron allí; luego se dijeron unos a otros: «Ea, hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego». Se sirvieron de los ladrillos en lugar de piedras y de betún en lugar de argamasa; luego dijeron: «Ea, edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo; hagámonos así famosos y no estemos más dispersos sobre la faz de la Tierra». Pero Yahveh descendió para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando y dijo: « He aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo este el principio de sus empresas. Así nada les impedirá que lleven a cabo todo lo que se propongan; pues bien, descendamos a la tierra y allí mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros » . Así, Yahveh los dispersó desde allí sobre toda la faz de la Tierra y cesaron en la construcción de la ciudad. Por ello se le llamó Babel a la torre, porque allí confundió Yahveh la lengua de todos los habitantes de la Tierra y los dispersó por toda la superficie. Ahora veamos, lo que figura en los textos de Ifá de la diáspora africana: Ofun Batrupo es el padre de los idiomas; nacen los distintos dialectos y nace la torre de Babel, donde Olofi por la desobediencia de los hombres, los separó en clanes por medio de la expresión oral y escrita, abandonando estos la construcción de la torre de Babel, pues no se entendían.


Ahora ¿Cuál fue la desobediencia de los hombres? Pues según la mitología yoruba, fue que ellos trataron de construir una torre para llegar al cielo, donde se encuentra el palacio de Olofi y así conocer los secretos de este. Evidentemente que esta historia es una influencia del catolicismo en Ifá; pero: ¿Qué representa simbólicamente la torre de Babel en nuestra religión? la cual tiene un origen netamente pagano y que se ha cubierto en los últimos siglos del ropaje del catolicismo, y solo para que sus sacerdotes sean aceptados en una región donde la mayoría profesa el cristianismo. Es un hecho irrefutable, que la primera religión del hombre fue la astrolatría , es decir la adoración solar y lunar; esto resulta lógico, pues los dos luminares fue lo primero que observó el hombre cuando apareció sobre la tierra; no obstante, su conciencia evolucionó y dejó atrás ese estadio primitivo y empezó a observar los astros con el rigor del método científico (aquí se realizaron las primeras anotaciones de la puesta y salida de los luminares y de varios planetas observables a simple vista); pero para ello construyó las primeras torres de observación (los Zigurat), posteriormente el hombre le asignó nombres a las constelaciones, les creó una mitología y los guardianes de los secretos del cielo, se hicieron sacerdotes (nace la astrología religiosa); así que en algún momento de la línea del tiempo, estos religiosos comenzaron a iniciar a sacerdotes en otros pueblos; y en base a este proceso nacieron las religiones paganas y el politeísmo (incluyendo a la religión yoruba); pero muy pronto, las religiones antiguas darían paso a las tres grandes monoteístas (judaísmo, cristianismo e islamismo) y así la madre de todas las religiones sería abandonada por sus hijas. La religión católica considera pecado a la astrología, el Islam la condena pues es asociación con Alá y el judaísmo también hace lo propio con ella, y ni siquiera se mencione la posición antiastrológica de todas las sectas que se han derivado de las Tres grandes . Por eso para muchos sacerdotes de la religión yoruba de la diáspora africana, la astrología es un tema tabú o incomprensible y piensan que nada tiene que ver con lo que profesan, cuando en realidad es la madre de lo que practicamos.


Pero lo interesante en la mitología de Babel, es que Olofi y Yahveh, decidieron que era una desobediencia y una soberbia intolerable del hombre, que este conservara su unidad religiosa y quisiera escudriñar el cielo, para a través del conocimiento del mismo, poseer el secreto de la creación y el destino superior de la humanidad (el cual está escrito en las estrellas). Hay que ser muy ingenuo para pensar que una construcción pueda llegar al cielo, pero si entendemos el simbolismo de la torre de Babel, sabemos que llegar al cielo mediante la lectura del firmamento, es ladrarle en la cueva al supremo e inclusive por esa razón Luzbel fue abatido, por susurrarle al hombre que podía ser igual a Dios. De manera que la torre de Babel es la dispersión no solo del conocimiento y de los hombres, sino de su religión primitiva y en esto hay que darle crédito a Olofi y a Yahveh, pues cuantas religiones y sectas existen hoy día, cuantos idiomas, lenguas y dialectos; vanos han sido los intentos de aquellos universalistas que predican, que en cuestiones de religión todos los caminos conducen a Roma, y peor aún les va a los que proponen al Esperanto como lenguaje único para la humanidad, y ni siquiera mencionemos a la madre de todas las religiones, pues el epíteto más decente para ella es charlatanería . Sin embargo, muchos sacerdotes de la religión yoruba, no saben que la torre de Babel la llevan en su cabeza, pues la ceremonia de yoko Osha (comúnmente llamado asentamiento del Santo) es básicamente eso, la construcción espiritual de una torre de Babel en la cabeza y con ella el vano intento de develar los misterios del universo y los secretos que gobiernan al cosmos; pero infelizmente estamos separados y dispersos en diversas religiones y sectas; y lo peor es que no solo el idioma nos separa y divide, si no intente usted conciliar a Sacerdotes de Osha e Ifá en cualquier tema de la religión yoruba, para que vea aflorar la torre de Babel inmediatamente.


Rubén Cuevas
Awó Ojuani ni Shiddí

 
 

Iworirote: nacen las cuatro estaciones climáticas y el paso traumático de niña a mujer

A veces nos encontramos en los textos de Ifá de la diáspora africana, con aparentes anacronismos o sentencias que parecen no tener sentido y que son difíciles de interpretar en el marco del destino de una persona; pero al profundizar un poco en ellas, nos damos cuenta que son un inmenso filón que aún permanece virgen y espera ser explotado por el sacerdote de Ifá. Muchas historias de la mitología helénica están presentes en los códices de la diáspora africana, a veces de manera oculta, a veces de forma explícita y otras veces deformadas quizás por ignorancia o hecho a propósito para ocultar su origen ¿Quién sabe? Lo cierto es que estas historias, están siendo descalificadas por sacerdotes neo tradicionalistas y de la diáspora africana por igual; los primeros alegan que son elementos extraños a la sociedad yoruba (a pesar de que el panteón de los Orishas tiene una sólida estructura helénica) y a los segundos les parece una extravagancia que se compare a Shangó con Apolo (solo para nombrar algún arquetipo de los Orishas). Lo cierto es que cabe preguntarse: ¿Quién y con que fines colocaron esas historias mitológicas en los textos de la diáspora africana?


Paúl Johnson autor del libro historia del cristianismo, relata que en los siglos XV y XVI se desató en Europa una lucha feroz entre la reforma y la contrareforma, la primera originada esencialmente por Lutero y Calvino, la segunda generada por el papado de Roma en oposición a la primera; en estas guerras religiosas y en ambos bandos perecieron miles de personas acusadas de herejía; por esos tiempos, España se convirtió en el arma más poderosa del catolicismo, fue cabeza de la persecución religiosa, quemó a cientos de herejes y reformistas con su tenebrosa institución la santa inquisición, la cual inicio también la persecución de judíos, pues acusaba a Lutero de judaísmo, cuando en realidad este personaje era antisemita. Lo cierto es que al irse agotando los recursos económicos del tribunal de la inquisición, producto de la disminución con el tiempo de la población de herejes, reformistas y judíos (los sacerdotes católicos que la conformaban se apropiaban de los bienes de los procesados); la inquisición se dio a la tarea de perseguir brujas, fenómeno netamente Europeo, y surgido de la necesidad de seguir obteniendo beneficios económicos y que igualmente degeneró en excesos que marcaron su desaparición. La gente cansada de las torturas, los encarcelamientos y las piras para quemar herejes, dio paso a un movimiento que se instaló secretamente bajo las narices de Roma y el protestantismo; esta corriente tuvo como base la clase social europea más ilustrada, y que Paúl Johnson llamó en su texto la tercera fuerza. Este nuevo vector religioso se distinguió por un regreso al cristianismo primitivo, es decir al que está pleno de elementos gnósticos . A partir de ese momento ya la fe cristiana comenzó a ser guiada por la razón, de allí surgieron movimientos posteriores como los rosacruces y la francmasonería (solo por tomar algunos ejemplos), pero llama la atención que muchos eruditos que militaban en esta tercera fuerza, le dieron gran importancia a las mitologías de las antiguas religiones paganas, al igual que las filosofías que las sustentaban; es así como entra al catolicismo la corriente gnóstica, la cual concilia el cristianismo con las filosofías ancestrales. El conquistador español del siglo XVI llegó al Caribe acompañado de la iglesia católica en la figura de sus monjes y frailes; sin embargo, no es descabellado pensar que algunos colonizadores e inclusive vestidos de sacerdotes católicos, portaban la filosofía de la tercera fuerza surgida en Europa; de manera que cuando llegó la diáspora africana y se dio el fenómeno del sincretismo en la religión yoruba, y los primeros blancos fueron iniciados en Ifá, algunos de ellos instalaran en los códices, elementos simbólicos de las antiguas mitologías.

En el signo de Ifá Iworirote nacen las cuatro estaciones, sin embargo la historia que aparece en los textos religiosos está orientada a que el Ebbó (sacrificio) del signo, sea para que la aparición del viento transporte el calor y distribuya las temperaturas en el planeta, lo que por analogía indica que en este signo de Ifá, nazca la circulación general de la atmósfera y que todo meteorólogo sabe que al intervenir otros factores como la fuerza de Coriolis (fuerza desviadora debido a la rotación de la tierra) y la fricción de los vientos con la superficie del planeta, forman las células eólicas que distribuyen la temperatura en la gran máquina térmica que resulta la tierra. Ahora: ¿Qué relevancia puede tener la afirmación de Iworirote, si la religión yoruba y su diáspora se practicaron inicialmente en zonas geográficas donde solo existen dos estaciones, la seca y la lluviosa, y que están perfectamente descritas en la historia que figura en el signo de Ifá Ogbetuanilara . El nacimiento de las cuatro estaciones, nos remite obligatoriamente al movimiento aparente del Sol, causa primordial de la sucesión de: Primavera, Verano, Otoño e Invierno y cuyas fechas están reflejadas en los cuatro puntos cardinales del tablero de Ifá, (por supuesto cuando se asumen como el recorrido anual del Sol, pues si se toman como el recorrido diario del astro rey, se convierten en: Este, Zenit, Oeste y Nadir y no como erróneamente interpretan muchos sacerdotes de Ifá cuando hablan de un Norte y un Sur inexistentes en el tablero de Ifá). Pero veamos que nos puede aportar filosóficamente el nacimiento de las cuatro estaciones que describe la mitología griega:



La princesa Core era hija de Démeter (la Tierra), su madre le profesaba un amor profundo y siempre la vigilaba; en esos tiempos solo se daban dos estaciones, la Primavera y el Verano, de manera que Core vivía feliz entre flores y frutos, siempre acariciada por los efluvios primaverales y los suaves vientos del Verano. No obstante desde el cielo, Afrodita observaba a Core asombrada y se preguntaba ¿Esta niña no piensa convertirse en mujer? Por eso llama a su hijo Eros y le encomienda que inflame de pasión con una de sus flechas al Hades (el soberano del mundo de los muertos); este aprovecha la oportunidad de que Core va a recoger un lirio (flor asociada a los muertos) y surge de la tierra con su carroza tirada por espantosos caballos de fuego, raptando a la princesa y llevándola a su morada en el mundo de los muertos, donde la viola y la hace su mujer y es aquí donde Core se transforma en Perséfone la esposa del jefe del inframundo. Démeter, desesperada por la desaparición de su hija, no sigue produciendo los frutos con los que se alimentaban los hombres, los árboles comienzan a perder las hojas (nace el Otoño); y finalmente el llanto de Démeter trae el frío y la nieve cubre todo (nace el Invierno). Zeus el Jefe de todos los Dioses del Olimpo, se alarma pues la humanidad comienza a morir y pronto no habrá quien adore a los Dioses; por eso llama al mensajero Hermes, para que baje al reino de Hades y convenza a este de que devuelva a Perséfone a su madre. Hades Dios severo pero no cruel, le dice que si a Hermes, pero antes de regresar a Perséfone le hace morder una granada (fruto asociado a los muertos), con el fin de que esta vuelva su lado; cuando Perséfone regresa a la superficie, su madre Démeter se volvió loca de alegría, los frutos y las flores reaparecieron y la calida brisa de Verano también, pero a los seis meses, Perséfone le informó a su madre que debía volver con su esposo y a sus deberes con él (Hades la inició en los profundos secretos de los muertos), de nuevo regresó el Otoño y el Invierno por la tristeza de Démeter al ver partir a su hija de nuevo, pero siempre con la esperanza de regresar seis meses después.



Afrodita , arquetipo sólido de Oshun en la religión yoruba, es la generadora del suceso que obliga a Core a desarrollarse como mujer y transformarse en Perséfone; así que el nacimiento de las cuatro estaciones no fue colocada por azar en los códices de Ifá, ya que Iworirote señala claramente Maferefun Oshun y Kaferefun Yalorde. También en la historia helénica se puede reconocer en la dualidad Core-Perséfone, el arquetipo de la doble polaridad de Oyá (dueña del mercado y del cementerio), es decir de los frutos que produce la tierra y de lo ritos funerarios. Es por eso que quien porte este signo de Ifá, debe tener un equilibrio ritual entre el culto a los muertos y a los Orishas, amén de que es muy importante que adore a Oyá. La excesiva dependencia en la relación madre e hija (o) que muchas veces impide el desarrollo de la persona y que puede desembocar en un paso traumático de niña a Mujer o de niño a hombre, es una arista inexplorada a explotar en el Itá de este signo.


Rubén Cuevas
Awó Ojuani ni Shiddí
 
 

Ogbeká: Orunmila se salva por medio de la astrología

El relacionar la astrología con Ifá me resulta sumamente interesante, pero es un tema delicado, y que no siempre puede ser tratado abiertamente entre los sacerdotes yoruba de la diáspora africana. Dos grandes Handicap se ciernen sobre el sacerdote yoruba que se atreva a establecer una conexión entre ambos oráculos; el primero es la descalificación que ha sufrido con el tiempo la astrología, esto debido a los numerosos charlatanes que surgieron en ella al dejar de ser una religión y tornarse una práctica común; solo basta ver hoy en día como estos personajes (que hablan mucho sin decir nada sustancial), han tomado los medios de comunicación, especialmente los audio visuales. El segundo, es el furioso fundamentalismo que se ha apoderado de los sacerdotes yoruba de la diáspora africana, producto que por cierto, se deriva del tratamiento comercial que se le da a la iniciación de nuevos sacerdotes. Afortunadamente una tercera fuerza de sacerdotes de Ifá que existió en la diáspora africana, dejó escritas historias mitológicas que están llenas de simbolismos y que muchas veces al sacerdote fundamentalista se le hace difícil interpretar; por eso, como un regalo para los detractores de mis escritos, los cuales hasta ahora no han usado la razón para anatematizar mis ideas, más si el insulto oprobioso, les expondré la historia de Ogbeká, la cual fue extraída de una enciclopedia de Ifá electrónica llamada La colección:


Nacieron las líneas de las manos

En la ciudad de Iká gobernaba un Rey, el cual solicitó los servicios de Orunmila pues tenía muchos problemas. Orunmila se hizo una consulta y se vio este signo de Ifá (Ogbeká), el cual le señalaba recriminación y calumnia y además le marcaba sacrificio; pero este no lo hizo, pues estaba apurado por llegar a la tierra de Iká y prometió hacer el mismo al regreso. En el camino a la tierra de Iká, Orunmila vio una plantación de palmas de nuez de Kolá (semillas sagradas de Ifá), así que sacó su cuchillo y cortó un racimo; en ese momento llegó el dueño de la plantación y trato de agarrar a Orunmila, más este se escapó, pero no se dio cuenta que en el apresuramiento al guardar el cuchillo se cortó la palma de la mano.

El dueño de la plantación le contó lo sucedido al Rey y le dijo que el ladrón se había cortado la palma de la mano izquierda. El Rey reunió a todo el pueblo y les dijo que aquél que tuviera la mano izquierda herida, era el ladrón y sería ejecutado. Orunmila se acordó de lo que le había marcado la consulta y por medio de su tablero (Opón de Ifá) llamó a los grandes espíritus de los planetas y del cuerpo humano; así cada uno de ellos le entregó un poder distinto al del sacrificio. Estas entidades son:

Olorun..............El Sol
Oshupá.............La luna
Koleabe.............Mercurio
Awala................Venus
Irawalokun........Marte
Koolenin............Júpiter
Baweo...............Saturno
Olare.................Urano
Irawolokun.......Neptuno
Emí...................El espíritu de la vida
Olori.................El espíritu del pensamiento
Okán................El espíritu del fluido vital
Ipin..................El espíritu guía familiar


Estos poderes acompañaron a Eshú cuando llevó el sacrificio hecho por Orunmila a la plantación de nuez de kolá; luego Eshú tomó un cuchillo y le hizo a cada habitante del pueblo (incluido al Rey). 14 heridas o líneas en cada mano y cuado todos fueron al palacio, donde se encontraba Orunmila, pues él era huésped del Rey de la tierra de Iká; Orunmila les señaló que todos tenían las manos cortadas y que él era una deidad que era dueño legítimo del Kolá y que venía a castigar al dueño de la plantación por haberlo acusado injustamente de ladrón, pues este comerciaba con las nueces de kolá, cuando debían ser ofrecidas en sacrificio a Ifá; así que todos los que nacieran a partir de ese momento llevarían esas marcas en las manos.


Esta interesante historia, generalmente es asociada con el nacimiento de las huellas dactilares en el hombre y el uso que le dan las instituciones policiales para capturar a los delincuentes; en el plano esotérico o de las ciencias ocultas es referida al nacimiento de la q uiromancia o lectura del destino a través de las manos; sin embargo, vale la pena hacer un análisis más profundo de la historia; lo primero que notamos es que la salvación de Orunmila no es exclusivamente producto del sacrificio a Eshú, pues con su tablero sagrado atrajo sobre si, no solo las energías de 9 planetas (debemos recordar que Sol y Luna, son llamados luminares en astrología y considerados planetas), sino también las energías esenciales de los dos ejes que gobiernan al hombre; el primero de ellos está conformado en la carta natal del individuo, por dos vectores que parten del centro de la odógrafa que llevan igual dirección, pero de sentidos opuestos (ascendente y descendente) llamado eje de la conciencia y el segundo ajustado al medio cielo y el fondo del cielo, vectores de similares características a los dos primeros, pero perpendiculares al eje de la conciencia (forman un ángulo de 90°) y se llama eje del poder ; a esto se refiere la historia de Ogbeká, cuando Orunmila desde su tablero atrae además de las energías de los 9 planetas, las del cuerpo humano. Las cuadruplicidades en los elementos astrológicos, están también en Ifá y ellas son la base del desarrollo en los tres vectores esenciales del hombre (triplicidades), el material, el intelectual y el espiritual; he allí el secreto del compás y la escuadra descrito en el signo Irete Yerro, cuya solución no es matemática sino esotérica.


Quien quiera estudiar más de esta asombrosa historia de la diáspora africana, le recomiendo que aprenda sobre el eje del poder y el eje de la conciencia, términos usados en la astrología y que guardan una relación intrínseca con la iniciación en la Osha (eje de poder) y en Ifá (eje de la conciencia); seguro que las analogías que encontrará, le disipará la duda de que las energías de los Orishas tienen un origen celeste. Esta historia remite también al uso de la astrología con fines religiosos, o al menos el uso de ella con un elevado desarrollo espiritual, el cual ha sido siempre el talón de Aquiles de los astrólogos modernos. Por supuesto esta historia representa un terrible golpe de martillo, para aquellos sacerdotes yoruba fundamentalistas que no aceptan el origen astrológico de Ifá y el origen celeste del culto a los Orishas.


Finalmente un punto interesante a estudiar en la historia de Ogbeká. El gran ausente en el relato es el planeta Plutón, quizás porque la historia fue escrita por algún sacerdote de Ifá antes del 18 de Febrero de 1930, año en que el astrónomo estadounidense Clyde Williams Tombaugh (el de la foto) lo descubrió en el cielo; esta hipótesis quizás la podrían responder mejor los historiógrafos de la religión yoruba en Cuba; no obstante también existe una posibilidad de que Plutón fuera excluido a posta, pues representa el Hades o mundo de los muertos y ya el Ifá de la diáspora africana, cuenta con un culto muy particular a los ancestros.

Rubén Cuevas
Awó Ojuani ni Shiddí
 
 

Ogunda Kana, el Prometeo de Ifá

El signo de Ifá Ogunda Kana, tiene una historia sobre un Zambo llamado Iñá Arakaro, el cual se quedó preso en el cielo, pues por insistencia de los hombres, él fue allá para averiguar como la humanidad había llegado a la vida. En este relato de la diáspora africana, Olofi vivía apartado de la humanidad; pero una vez el Zambo hizo el sacrificio indicado por Orunmila para poder llegar al cielo, este se dirigió al palacio celestial y aunque Olofi desconfió de él por su extraño aspecto, lo contrató para trabajar en su residencia. El Zambo se ganó la confianza de Olofi hasta averiguar todos sus secretos, no obstante este espía de los hombres, no sabía que la confianza de Olofí era aparente, pues lo vigilaba en secreto. Así cuando Iñá Arakaro, quiso bajar a la tierra para comunicarles los secretos a los hombres, Olofi lo encadenó y lo dejó en el cielo como esclavo; pero un día un sacerdote de Ifá llamado Akarin, vio al Zambo encadenado y le rogó a Olofí que lo perdonara, pues él solo quería enseñarles a sus hijos en la tierra. Olofi aceptó, no sin antes jurarlo en los secretos que había visto, de manera que solo le fueran útiles a él, pero cuando intentará enseñarlos a los hombres se le olvidaran; debido a esto Iñá Arakaro prefirió quedarse viviendo en el cielo y los hombres se quedaron sin conocer los secretos de Olofi .


Claramente estamos en presencia del mito de Prometeo. Lo primero que resalta es el primer nombre del Zambo ( Iñá ), el cual significa candela; este elemento es esencial en el mito de Prometeo, pues debido a la imprudencia de su hermano Epimeteo, que repartió irresponsablemente los dones que Zeus le otorgó creando a las bestias, cuando Prometeo finalizó su cuidadosa creación (el hombre), este quedó completamente desvalido ante la naturaleza y los animales; esto obligó a Prometeo a robar el fuego de la fragua de Hefesto y traerlo a la tierra ardiendo en un hinojo, y solo con el único fin de regalarlo a los hombres para que pudieran sobrevivir. Otro aspecto que debe tomarse en consideración, es que Zeus no fue afecto en un principio a la humanidad, solo se fijó en ellos cuando se dio cuenta de la hermosura de sus hembras, aspecto que ocurre también en la historia de Ifá de Ogunda Kana, cuando expresa que: Olofi vivía apartado de la humanidad . El robo del fuego del Olimpo disgustó a Zeus, pero Prometeo astutamente le indicó a la humanidad que le sacrificaran un toro a la deidad para apaciguar su ira; Los hombres sacrificaron el toro, y Prometeo preparó dos cestas, en una colocó las vísceras y las partes menos nobles del animal y las cubrió con un apetitosa capa de grasa, en la otra colocó encima huesos y debajo las mejores carnes del animal; Zeus al oler la ofrenda se presentó y Prometeo le pidió que escogiera entre ambas cestas; Zeus cayó en la trampa y eligió la cesta que contenía la peor parte, quedándose así Prometeo y los hombres con la mejor carne del toro. Esta es la razón de que hoy en día, en la religión de los Orishas, cada vez que se sacrifica un animal de cuatro patas a una deidad, se le presenten las carnes al Dios yoruba y se cubran con el cuero del animal, y posteriormente los llamados Asheses (bendiciones), es decir lo que se le cocina para ofrendar al Orisha, sean las partes menos nobles del animal, ya que las mejores carnes están reservadas a los sacerdotes e iniciados de la religión. Así que en el signo de Ifá Ogunda kana nace por analogía, engañar a los Orishas para quedarse con lo mejor parte de las ofrendas. Zeus enfurecido por esta nueva afrenta de Prometeo, retira el fuego a los humanos para que mueran de frío. Prometeo sin embargo roba por segunda vez el fuego del Olimpo, pero esta vez el de Atenea, para que nunca más los hombres lo perdieran. Zeus para vengarse, modela una mujer con arcilla llamada Pandora y la envía a la tierra con un regalo para Prometeo, este la rechaza alegando que era estúpida, pues no tenía el don de la clarividencia, que él poseía ampliamente. Infelizmente y a pesar de las advertencias de su hermano, Epimeteo la tomó por esposa y no pasó mucho tiempo cuando por curiosidad Pandora abrió el regalo de Zeus destinado a Prometeo, el cual contenía todos los males que hoy aquejan a la humanidad, sin embargo, la gota que derramó el vaso para Zeus, fue el rechazo de Prometeo a Pandora, Zeus lo mandó a encadenar en una gran roca, para que un águila monstruosa le devorara el hígado durante el día, el cual le crecía en la noche en virtud de su inmortalidad.


Finalmente Prometeo es liberado por Hércules, cuando este iba camino al jardín de las Hespérides. El hijo amado de Zeus mató al águila con una de sus flechas y liberó a Prometeo; al Dios supremo del Olimpo, no le importó que Prometeo se librara nuevamente del castigo, pues fue para mayor gloria de su hijo Hércules. Zeus aceptó nuevamente en el Olimpo a Prometeo, pero con la condición que llevará la roca a la que fue encadenado. Aquí se debe destacar que en la historia de la diáspora africana, el Zambo queda finalmente en el cielo bajo juramento, con ritos asociados a las piedras. La experiencia dice que quien posea el signo de Ifá Ogunda Kana, generalmente tendrá problemas hepáticos y probablemente en la arista más negativa del signo, sufrirá del Complejo de Prometeo, el cual describe en el psicoanálisis una búsqueda perpetua del conocimiento sin un fin específico. También es válido hacer referencia al carácter tramposo y de burla de Prometeo ante Zeus, conducta arquetipo de Elegüá en la religión de los Orishas.

Rubén Cuevas
Awó Ojuani ni Shiddí
 
 

Osá Guleyá, la influencia de Neptuno en nuestras vidas

La historia que figura en el signo de Ifá Osá Guleyá dice que: Ayapa Tiroco paseando por la playa vio a Olokun y se enamoró de ella, la siguió y decidió irse a vivir con ella. Olokun se enamora de él también y le da entonces la facultad de respirar bajo el agua y le muestra su casa, allá viven en el fondo del mar, los dos solos por mucho tiempo, felices y enamorados. Tiempo este que Olokun utiliza para enseñarle todo lo que sabe y lo que conoce. Un día Ayapa decide que quiere ir a ver a su familia y todo lo que dejó en la tierra y le dice a Olokun que gracias por todo, pero que tomó la decisión de irse a vivir nuevamente a la tierra. Olokun le advierte que las cosas en la tierra no son iguales, y que el tiempo en el fondo del mar pasa mucho mas lentamente que en la tierra, que si le abandonaba, las cosas ya no las encontraría como las dejó, además si dejaba la casa de Olokun, ya no podría regresar nunca más. Pero Ayapa decidío de todas maneras irse. Al ver que no lo pudo hacer cambiar de parecer, Olokun, aun enamorada, le entrega una especie de resguardo y le indica que lo porte siempre mientras viva y no deje que se rompa. Le dio su bendición y le dejo partir a la tierra. Al llegar allá, Ayapa no encuentra nada de lo que dejó; el tiempo había transcurrido más rápido arriba que abajo, y no quedaba ni siquiera un tataranieto de su familia; caminó y caminó por su aldea a ver si encontraba algo familiar, pero ni casas, ni calles, ni personas, ni lugares, nada le parecía conocido; encontró entonces a la persona más vieja de ese lugar y esta le comentó que sí, que en un tiempo hacía ya muchísimos años, existió allí una familia como la que él buscaba y que de su último descendiente sólo quedaban las ruinas de lo que fue su casa. Este señor llevó a Ayapa donde quedaban esas ruinas, y al ver Ayapa que sólo quedaban vestigios y pedazos de ruinas de su antiguo hogar y ya sin ningún descendiente, comenzó a maldecir su vida, a Olokun y a todo lo que le había ocurrido, inclusive tomo el resguardo que le regalo Olokun antes de partir y lo tiró contra el suelo rompiéndolo. Al romperse el amuleto, Ayapa se comenzó a convertir en tortuga y así está desde entonces arrastrándose y lamentándose de lo que fue su vida...



Esta Interesante historia vale la pena analizarla bajo una óptica más profunda; el primer tropiezo que tenemos en el relato, es que su autor por alguna razón desconocida, invirtió las polaridades de género en ambos protagonistas, es decir le asigno un papel masculino a Ayapa y femenino a Olokun. Veamos lo que dice Cirlot en su diccionario de símbolos sobre la tortuga Para los negros de Nigeria, es similar al sexo femenino y efectivamente se le atribuye sentido emblemático de lujuria luego continúa cuando afirma que dice Chochod que la tortuga primordial tiene la concha redonda por encima, la cual representa el cielo y cuadrada por debajo para representar la tierra, esto le daría sentido cósmico al simbolismo de la tortuga; finalmente Cirlot considera a la tortuga como la masa confusa en alquimia ; estas tres definiciones nos serán útiles en el análisis de la historia más adelante. El caso de Olokun se presta aún más a confusión; todavía sacerdotes de la religión yoruba en la diáspora africana, discuten si es masculino o femenino; pero lo cierto es que este Orisha, es una adoración al Dios Helénico Posidón el cual es netamente masculino. Quizás la confusión en el género proviene de la palabra Posedeia antigua consorte de Posidón y que figura en las tablas de Pilos, cuyo culto fue olvidado; también la palabra andrógino que comúnmente se usa para describir a Olokun, es otro obstáculo para la comprensión del género de las energías de este Oricha; andrógino es la dificultad que tenemos para reconocer las características propias del hombre o de la mujer en una persona, y en nada tiene que ver con el hermafroditismo (dos sexos); Olokún es andrógino, quizás por la antigua visión mitológica de que es mitad hombre y mitad pez.



El Olokún de Ifá tiene como morada el interior del planeta tierra y resulta lógico, pues es donde predominan los gases y donde se generan los terremotos, cualidades atribuidas al micénico Posidón; la asociación de Olokún con el mar es algo que no está muy claro aún, pues en la cultura helénica se afirma que los Dioses echaron a suertes sus reinos, tocando a Posidón gobernar las profundidades del mar, a Zeus el monte Olimpo y a Hades el inframundo; Pero ¿de dónde provienen las energías de Olokún? Pues de uno de los gigantes gaseosos del sistema solar, el planeta Neptuno; nombre que posteriormente los romanos le asignarían a Posidón. Veamos entonces algunos ejemplos de lo que representan estas energías:


  • El mar y sus profundos secretos (nadie sabe lo que hay en el fondo del mar)
  • La metamorfosis
  • La espiritualidad y la filosofía
  • El idealismo
  • El más allá
  • Las pasiones ocultas (nadie sabe lo que hay en la mente de un hombre)
  • Las perversiones
  • Las drogas y el alcohol
  • El arte abstracto y la música superior
  • Las cárceles y los hospitales
  • Las casas de reposo y de ancianos
  • Los amores platónicos

En esencia las energías que provienen del planeta Neptuno y que se manifiestan a través de Olokún, actúan sobre lo profundo de la psiquis humana.


La psiquis humana, es una selva negra tupida donde reina el imprevisto; es bueno antes de comenzar con el análisis de la historia de Ayapa Tiroko y Olokun; conocer la historia de Orfeo y Eurídice. El Dios de la música amaba a la bella ninfa y el día de su boda con ella; un pastor enamorado en secreto de Eurídice la intentó raptar, ella en su desesperada huída, tropieza con una serpiente que la muerde en un pie causándole la muerte. Orfeo en su dolor baja a buscarla al Hades (mundo de los muertos); convence con su música a Caronte (el barquero de la muerte) para que lo cruce al Hades; igualmente adormece con la música a Cancerbero (perro de tres cabezas guardián de los infiernos) y llega ante Hades y le suplica para que la deje regresar al mundo de los vivos; Hades se niega y Orfeo comienza a contar su historia de amor a través de su lira; esto conmueve a Perséfone esposa de Hades, quien le ruega a su esposo que le conceda el deseo a Orfeo; Hades Dios inflexible, pero no cruel accede, pero con una condición, que Orfeo la saque de los infiernos en una carroza, y que no voltee a contemplar su rostro hasta estar en la superficie; Orfeo la monta en la carroza y comienza a salir del Hades, sin embargo ya llegando a la superficie, el Dios de la música no aguanta su desesperación y voltea a verla; momento en que Eurídice se desvanece susurrando estas palabras, adiós amor mío . ¿Porqué Orfeo volteó a verla, aún siendo advertido por Hades?, pues esa es la esencia del refrán yoruba nadie sabe lo que hay en la mente de un hombre .


Ayapa Tiroko paseaba por la playa y se enamoró de Olokun al verlo, esto nos indica que el animal vivía en la tierra, cuyo simbolismo es la realidad concreta; solo podría especular si tratara de establecer ¿porqué Ayapa se enamoró de él? Eso solo lo sabe ella en su mente, donde se encierra el mundo de la ilusión, allí está la respuesta y la guarda celosamente. Ayapa Tiroko al seguir a Olokun y establecerse con él en el fondo del mar, deja de vivir en el mundo real, el concreto, el del pragmatismo, para comenzar a vivir en el mundo nebuloso y misterioso de Neptuno; cuando esta decide volver a su hogar en la tierra (ella solo conoce la razón de abandonar a Olokun); El Oricha dueño de los mares le advierte que que el tiempo en el fondo del mar pasa mucho mas lentamente que en la tierra. La fuente de las energías de Olokun, provienen del planeta Neptuno, cuyo ciclo es de 167 años, es decir un hombre no llegaría a ver nunca, la acción de un ciclo completo del gigante nebuloso. El ciclo de la tierra es de 365 días (una año); por eso Olokun le advierte a Ayapa que el tiempo en la tierra pasa mucho más rápido que en el mar. Ayapa Tiroko cuando regresa a la tierra (la realidad concreta) la encuentra destruida y arrasada, ni siquiera encuentra a sus descendientes y maldice a Olokun por esto, destruye su

resguardo y comienza su metamorfosis, producto de la lección aprendida.


¿Cuántos de nosotros no hemos abandonado la realidad concreta, para ir tras un sueño, una realidad insustancial, una ilusión? No importa que el vehículo sea nuestra mente, las drogas, las pasiones ocultas e incluso los deberes impuestos. En una oportunidad salí al extranjero por un tiempo, fue una imposición de mi trabajo, detrás dejé a mi hijo pequeño al cuidado de mi esposa; cuando regresé yo ya sabía hablar otro idioma y quería contar las cosas que había visto; pero mi esposa me dijo: tu hijo ya sabe las vocales, te las va a recitar Cuando con su vocecita de bebé las dijo, lo apreté en mis brazos con fuerza y no pude contener una lágrima, y juro que desee haber estado con él cuando las aprendió y no en otro país; así que Ayapa Tiroko somos todos en algún momento de la vida; cuando vamos en pos de una amante, cuando abandonamos a nuestros seres queridos para ir a otro país a probar fortuna, cuando insistimos en hacer algo para lo que no tenemos vocación; cuando no queremos estudiar y prepararnos para enfrentar la vida; cuando adoramos Dioses que son ídolos con pies de barro; cuando seguimos a políticos que nos engañan; cuando somos alcohólicos o drogómanos y un largo Etc….. Pero cuando inevitablemente regresamos a la realidad concreta, maldecimos el desperdicio de nuestro tiempo y siempre queremos culpar a los demás de nuestro fracaso.


Rubén Cuevas
Awó Ojuani ni Shiddí
 
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