Orí: El culto a la egolatría reflejado en un fetiche

Quizás este artículo moleste a sacerdotes yoruba tradicionalistas y de la diáspora africana por igual, pero es que me resulta difícil entender lo que es Orí, y simplemente porque una serie de religiosos "eruditos" siguen exponiendo irreflexivamente argumentos religiosos fuera de toda lógica, los cuales arrojan más sombra que luz sobre el supuesto Orisha.


En un escrito que circula por la red desde hace algún tiempo y que ya no se sabe quién es el autor, pues cada vez que lo encuentro lo firma un sacerdote yoruba diferente, es un claro ejemplo de las contradicciones y absurdos que tratan en vano de explicar al falso Orisha. El autor de ese documento asegura que Orí es la cabeza, la que le ordena al cuerpo todos los movimientos; luego asevera que en Orí se encuentra Orí Inú, el cual se define como el espíritu interno de cada ser humano, el Yo de cada cual, es decir el ego, y que el estómago y los órganos sexuales de la persona, pueden llevar al hombre a perder el control sobre el. Nada más alejado de la realidad, pues el ego no reside allí, sino en el corazón de la persona. Samuel Aun Weor el avatar de la nueva era afirmó: Que existen tres cerebros en el hombre (signo de Ifá Ogbeate), el intelectual, el motor y el emocional; quien abusa del emocional muere del corazón - afirma este desaparecido espiritualista - y es que el ego inferior (al igual que el superior) se manifiesta a través de este órgano; allí es donde nace el vocablo " Misericordia " que solo significa " Mira lo que hay en mi corazón ". Es posible que el estómago y el órgano sexual puedan inhibir al ego superior, pero no necesariamente es así, pues otros factores pueden ocultar al Orí; la posesión de determinados conocimientos o información, la abundancia y el disfrute de bienes materiales, el amor de una persona, la adulación, la enfermedad, los privilegios sociales y un largo Etc. Un ejemplo notable es Adolfo Hitler, este megalómano era frugal en sus comidas y de baja frecuencia en sus relaciones sexuales, así que quizás su ego no fue afectado por los dos factores antes mencionados, sino por el poder político que le dio el pueblo alemán.



Luego el autor de este confuso escrito, se contradice cuando revela que el Orí es el alma que penetra por la cabeza en el momento del nacimiento del ser humano, amén de que menciona a tres campos magnéticos que circulan en el cuerpo del hombre y que forman la figura del Ocho, lo que ubica al centro de gravedad del hombre en el ombligo. Yo me imagino que el autor se refirió al plexo solar y no al corte del cordón umbilical. De todas maneras el hombre posee dos centros de gravedad consecutivos durante su vida y no uno fijo; el primero se ubica en la cabeza, pero posteriormente, ese mismo centro de gravedad emigra al plexo solar a los 56 años de edad. Si el centro de gravedad del hombre estuviera permanentemente en el plexo solar, entonces: ¿Para qué la ceremonia de Osha en la cabeza? Lo que si se puede aceptar es que Ifá se asienta en el plexo solar, pues allí reside el punto de equilibrio entre la vida y la muerte; en cambio el asiento de Osha, es el equilibrio entre cielo y tierra y su punto nodal está en la cabeza. No obstante, este autor insiste en que Orí vive en la cabeza y que su Némesis es Elenini (la diosa del infortunio) la cual se ubica en el cerebelo del hombre en el momento del nacimiento. El verdadero equilibrio del hombre se halla en dos factores independientes del ego: La mente y el corazón; si ubicamos a Orí en el cerebro como lo sugiere el autor del documento, entonces los enfermos mentales, los retrasados o disminuidos de inteligencia están simplemente jodidos, pues no tienen oportunidad de manifestar el ego superior; en cambio un enfermo del corazón si puede manifestar su ego superior y alinearse con su destino en la tierra. Los tres cerebros del hombre que nacen en el signo de Ifá Ogbeate, son reguladores de la conducta del ego, por eso Samuel Aun Weor afirma acertadamente que quien abusa del cerebro emocional muere del corazón, quien abusa del cerebro intelectual padece enfermedades mentales y quien abusa del cerebro motor termina en silla de ruedas.



Este escrito también afirma que los Orishas somos nosotros mismos, debido a que nuestro desarrollo espiritual nos convertirá en ellos; afirmación que va acompañada de una incongruencia, al asegurar que mientras mayor es nuestro desarrollo espiritual, menor es el tiempo de vida que pasamos en la tierra. Yo no se si reír o llorar ante tales aseveraciones, porque esta alocada hipótesis, no tiene origen en la mal interpretada frase Ikú lobi Osha como lo asegura el autor de este extravagante escrito, sino en las desacertadas palabras que fueron expresadas por el Oluwo Chief Solagbade Popoola : " El Orisha son nuestros antepasados Elevados, los coronados, aquellos seres humanos que completaron sus destinos, fueron elevados por su comunidad, y ahora sirven como modelos a imitar para todos nosotros de modo que nosotros podamos hacer lo mismo " Esta degradante declaración de este sacerdote yoruba tradicionalista, muestra hasta que punto se ha desvirtuado la religión de los Orishas. Pero esa afirmación fue necesaria y obligatoria, pues su función es hacerle creer a los sacerdotes yoruba de la diáspora africana, que existe un descendiente directo de Orunmila en la tierra y así poder someter bajo su control a lo que con su esfuerzo no ayudaron a construir; pero lo peor de todo, es que un atajo de imbéciles de este lado del Atlántico se lo creyeron. La frase Ikú lobi Osha realmente significa " La muerte precede a la Osha " no el muerto parió al Santo, lo cual es un abuso del lenguaje y del pensamiento filosófico en la religión yoruba; pero esta imprudente asevaración ya señala el error infame en la adoración a este inexistente Orisha, y que en realidad es un fetiche para penetrar comercialmente a la diáspora africana.



Ya no vale la pena continuar con las babosadas del autor de ese escrito, pero si finalizaré este artículo con algunas perlitas escritas en un foro de la religión yoruba en la red:


Cito:

Perla n°1 : El primer fundamento Orisa que recibirá en su vida el adepto será el de Ori...

Perla n°2 : Se someterá al interrogatorio de su Ori para conocer si tiene camino religioso.

Perla n°3 : Por encima de las prescripciones y dictámenes de los demás Orisas, incluyendo a Orunmila, hará prevalecer los dictados de su Ori, en lo que respecta a los rituales que reciba o deba recibir sobre su cabeza o eleda.

Perla n°4 : De recibir el fundamento de Ori, éste deberá presidir en lo adelante su santuario Orisa como la deidad más importante de su Ilé Orisa.

Perla n°5 : En ifá, los rituales se llevan a cabo para todas las deidades. De cualquier manera el de Ori es el mas grande de todos. Ori es la extensión de Oloddumare que vive dentro de cada individuo.


Fin de la cita .


Estas perlitas fueron expuestas por el A wó Fasotito Fatunmise de Egbe Ifá Ile-Ife en un foro yoruba de la red. Es curioso que este neo tradicionalista, esté precisamente envuelto en un escándalo de entregar un Orí relleno de trapos, que según él, los sacerdotes africanos de su padrino que es de Puerto Rico, le enviaron así engañando a ambos; amén de que los sacerdotes nigerianos reconocieron descaradamente que lo habían enviado con esa perversa carga; pero estas perlitas a todas luces falsas, tienen un solo fin, descalificar la religión yoruba que se practica en este lado del Atlántico. Infelizmente la ignorancia supina que reina entre muchos sacerdotes yoruba de la diáspora africana, rindió a estos estafadores sus frutos; pues una partida de imbéciles se deshicieron de sus Orishas para recibir a Orí y comenzar nuevamente en la religión yoruba; y otros subnormales están tratando de establecer un tercer camino religioso entre la diáspora y el neo tradicionalismo; y ello totalmente avalado por la nueva diáspora de Nigeria, pues claramente el Oluwo Chief Solagbade Popoola, ha estimulado esas posiciones basándose en jerarquías que más parecen de indios apaches que de sacerdotes yoruba.



Orí es el ego de la persona y como todo en el universo es bipolar (inferior y superior). El ego reside en el corazón y cuando se manifiesta el superior se traduce en acciones que alinean a la persona con su destino. ¿Cómo se puede interrogar a Orí sobre el destino de una persona, si este está escrito exclusivamente en el cielo? ¿Cómo podemos estar seguros de que cuando se interroga a Orí, responderá el ego superior y no el inferior? Adorar a nuestro ego, sin conocer ni haber realizado nuestro trabajo en la tierra es egolatría simple y pura. La espiritualidad interna o chispa divina en nosotros está presente en todos los seres vivos, solo que separadas por gradaciones espirituales y vibratorias. El suscrito reconoce que hay seres más elevados espiritualmente que yo, por eso no adoro a mi ego (ni al inferior ni al superior), sino someto mi espiritualidad a la voluntad de los Orishas verdaderos, los cuales moran en el cielo. ¿Cómo se le ocurrió a esos tarados mentales, afirmar que Orí es más grande que la espiritualidad de Orunmila? Ifá revela el destino del hombre a través de él y Orí debe someterse a su dictado, no como este sacerdote yoruba infame asegura, que Orunmila y los demás Orishas deben someterse a la voluntad de Orí. Seguir el camino marcado por Ifá, es liberar al Orí superior atrapado en nuestro cuerpo y que cotidianamente es ahogado por nuestro egoísmo; no seguirlo es dejar que nos domine nuestro ego inferior, lo cual retrasa nuestro desarrollo espiritual en el camino hacia el Todo . Hasta ahora el suscrito no conoce un solo sacerdote yoruba que no lo domine su egoísmo; muy pocos revelan el verdadero ego ante la vida (el superior) y siempre es una esporádica llama que rápidamente se extingue por el feroz viento de los apegos personales. Finalmente y aunque se que es difícil asimilar este tema, llamó a todos los seguidores de la religión yoruba, a que no se dejen embaucar en el fetichismo por sacerdotes yorubas no preparados, y que por las falsas premisas los conoceréis, amén de que no os deslumbren sus títulos o dignidades, ya que solo buscan someterlos a un vasallaje comercial y religioso.




Rubén Cuevas
Ojuani ni Shiddí