Osalo Fogbeyó: La pérdida de la supremacía religiosa de la mujer.
¿ Cómo fue que las mujeres perdieron la supremacía en la religión? ¿Podrán algún día recuperarla?
Llega la hora, ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzados hasta ahora. Por eso, en este momento en que la humanidad conoce una mutación tan profunda, las mujeres llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga
Estas son las palabras finales de la carta apostólica Mulieris Dignitatem del sumo pontífice ya fallecido Juan Pablo II y parecen contener una profecía: Una mujer como jefe de la Iglesia puede salvar a la humanidad Este mensaje lleva implícito el fracaso del género masculino para la divina tarea de guiar espiritualmente al hombre, sin embargo debe señalarse que es falso que sea la primera vez que la mujer adquiere un poder dentro del ámbito religioso.
Todas las religiones conocidas están basadas en la astrolatría, pues lo primero que observó el hombre en la era arcaica fue el sol, la Luna y las estrellas; posteriormente comenzó a establecer un paralelismo entre los dos luminares, las constelaciones y los fenómenos de su entorno. Es interesante señalar el trabajo de la investigadora española Francisca Martín Cano, la cual afirma que la actividad agrícola prehistórica estaba en manos de mujeres y estas eran depositarias de los secretos cíclicos de las estaciones astronómicas, de las cuales dependía la germinación de las semillas y el crecimiento de los vegetales. Aquí nace la primera evidencia de casta sacerdotal en la humanidad, pues estas agricultoras desarrollaron rituales dirigidos a La madre tierra con el fin de que la Diosa no se retrasara en otorgar los frutos tan necesarios para el hombre y los animales; sin embargo este conocimiento exacto de las constelaciones y estrellas, les permitió establecer las fechas de rituales místicos-religiosos, asociados a su religión agrícola ancestral, y muchas de esas celebraciones aun permanecen en las fechas de nuestro calendario disfrazadas con nombres católicos.
Existen suficientes evidencias históricas de sacerdotisas caldeas y sumerias que observaban el cielo desde el Zigurat (torre de la antigua Mesopotamia) y estas poseían un sólido conocimiento de las constelaciones, que sus predecesoras prehistóricas habían bautizado con nombres de humanos, animales, u objetos y luego asociado con un mito para no olvidarlos. Los cultos religiosos femeninos que hoy en día se practican, son evidencia de que la religión estaba en manos de las mujeres en el período arcaico de la humanidad. Pero ¿cómo históricamente las mujeres asumieron el control de la religión en la época matriarcal? La razón aparente de esto radica en que el hombre en un principio, no asoció el acto sexual con la fecundación femenina y la creencia general era que el nacimiento de un ser humano, era producto de la madre naturaleza; también el culto que se rendía a los difuntos, contribuyó a que se pensara que La madre Tierra los resucitaría a través del vientre de la mujer. Son numerosos los rituales, que inclusive llegan hasta nuestros días en muchas culturas, de ceremoniales y bailes dedicados a la fertilidad; de esta época se desprende el hecho de la concepción virginal de la mujer, base fundamental de la religión católica.
Se debe señalar que según la investigadora Martín Cano, Los sacerdotes masculinos en la antigua religión matriarcal, cumplían funciones secundarias y en muchos casos eran eunucos y al iniciarlos en los misterios sagrados, juraban pagar con su vida los secretos de la religión . Pero el conocimiento astrológico y los ritos compartidos con los hombres, se extendieron a Egipto y posteriormente a Grecia y es precisamente en la tierra de los faraones, donde Hermes revela las Leyes Universales lo que permitió conocer, que el principio fundamental de generación masculina estaba asociado a la fecundación femenina. Es interesante señalar lo que el filósofo Griego Herodoto afirma: En la cúspide del Zigurat, se disponía de un lecho para que el Dios copulara con la sacerdotisa . Esta aseveración ya era un anuncio del papel secundario de la mujer como sacerdotisa en los observatorios astronómicos y el irremediable paso hacia la era patriarcal. La inclusión de Dioses masculinos en el panteón matriarcal, determinó la llegada del politeísmo a la civilización, no obstante muchos de los rituales de las sacerdotisas ancestrales de la religión agrícola y según Martín Cano, poseían un fuerte simbolismo sexual y fálico, este hecho permitió a los sacerdotes masculinos iniciados, desacreditar a sus competidoras, y con la llegada de las religiones monoteístas, muchos de esos ritos fueron perseguidos bajo la acusación de brujería; así que las mujeres y la religión matriarcal, fueron las que definitivamente asentaron la base para la diversidad de religiones que hoy día se practican, pero el costo fue la pérdida de la supremacía en ellas.
En la religión Yoruba, son muchas las características de la antigua religión que aún están presentes. Un ejemplo son los colores de la pulsera de Orunmila, la cual es la viva expresión de la religión matriarcal, el verde representa la resurrección de la vegetación y el amarillo la muerte de la misma, y es curioso resaltar que en la tierra Yoruba, esta pulsera se confeccionaba con semillas. Otro ejemplo digno de tomar en cuenta es el rito de fertilidad que practican los Yorubas en el Solsticio de Verano (21 de Junio), este sacrificio tiene como objetivo invocar el período lluvioso, el cual traerá nuevamente la vida a la vegetación y con ella la prosperidad. Resulta significativo que astrológicamente, ese ritual se realice cuando el Sol recorre el signo del cangrejo (Cáncer), el cual es netamente femenino. En la antigüedad las sacerdotisas, al amanecer de ese día (21 de Junio), encendían y mantenían el fuego orando y pidiendo protección contra los fenómenos maléficos.
Sin embargo las sacerdotisas de la religión Yoruba en la diáspora africana y al igual que en todas las religiones, tienen un papel secundario; en el caso de Ifá, les está expresamente prohibido ser sacerdotisa del mismo, y la razón de esto es que les está vedado ver a Igba Wa Odu (Orisha indispensable en la iniciación). Resulta curioso que ese Oricha en el panteón Yoruba, tenga características netamente femeninas, pues su nombre es algo relacionado con un vientre . Este atributo además representa la esposa mística de Orunmila, y no puede ser vista por las demás esposas del Dios del destino. En el caso de la diáspora africana, la cual se practica en América, el atributo es muy diferente, aquí el Orisha nigeriano recibe el apelativo de Olofí, y tiene características masculinas bien definidas, de hecho el sincretismo lo fusionó con Jesús el Cristo, profeta de la religión Católica.
El papel de la mujer en la diáspora africana es aún más limitado que en África; la reacción exagerada que han tenido muchos sacerdotes de Ifá en el Caribe, por el hecho de que en Nigeria se han iniciado mujeres como sacerdotisas de Ifá, e inclusive asignándole un papel mucho más participativo en la religión, es la respuesta clara de que el elemento masculino es el predominante aquí en este lado del Atlántico. El suscrito cree firmemente que es una injusticia el papel asignado a las sacerdotisas en la diáspora africana; ellas solo van a las ceremonias a servir no a Orunmila, sino a los sacerdotes del mismo; también resulta decepcionante que en muchas de las iniciaciones de nuevos sacerdotes de Ifá, predomine el recelo hacia las esposas y compañeras de vida, limitando de esta manera tácitamente el papel de la mujer en Ifá. Existen ceremonias y ritos donde la participación del sacerdote y su compañera son necesarios y obligatorios, pero muchas veces por ignorancia y otras veces adrede, son ocultados estos ritos, inclusive a sabiendas que perjudicarán al sacerdote. El hecho inocultable de la iniciación de sacerdotisas de Ifá en Nigeria, parece cumplirse en la carta escrita por Juan Pablo II Ha llegado la hora… . de que la mujer tenga una participación de igual a igual en todas las religiones
Rubén Cuevas
Awó Ojuani ni Shiddí
- Publicado: 19/4/2008, 2:45 pm GMT
- En: Opinión
- Permaenlace: Osalo Fogbeyó: La pérdida de la supremacía religiosa...
- Comentarios: 2
- Leído 267 veces.


Comentarios: 2
De acuerdo con lo que he leido sobre mitología y/o prácticas en antiguas culturas; La mujer tenía un rol sumamente importante en los diferentes Ritos,Organizaciones de la comunidad. Y sobre todo se le rendían culto a la Madre tierra. Astrológicamente se encargaban de realizar los diferentes cultos religiosos; Rituales a las diferentes Diosa, Dioses, Antepasados...Equinoccios y Solsticios.Eran las que transmitían a sus sucesoras los conocimientos Astrológicos, medicinales etc.
Muy amplios sus árticulos. En realidad Felicitaciones pues de un tema con tanto tabúes, Ud., los plantea de manera sencilla y clara, lo que hace su lecturas amenas y sobretodo valiosa en información. Un respetuoso saludo,
May Ling
Estoy totalmente de acuerdo, y creo que ya van existiendo cambios en este sentido. Les invito a leer este artículo para que tengan una idea. http://www.caimanbarbudo.cu/html_total/simpresas/articulos/345/index_articulo_09.htm