Oshé melli condena al sacerdote de Osha a ser un "adivinis"

Los trabajos de Oshe melli en el cielo no están muy claros para algunos de los sacerdotes que profesamos esta religión; se sabe que él gustaba de luchar y retar a todo el mundo a pelear en el cielo, y fue él quien dio a conocer la historia de cómo el dinero bajo a la tierra; el relato describe que un adivino llamado La rodilla del inválido no se dobla (Orunmila), consultó al dinero cuando este se preparaba para bajar a la tierra; el adivino le advirtió a los Dioses yorubas que debían realizar un sacrificio en el cielo, para poder lograr la prosperidad con el dinero en la tierra; sin embargo, las divinidades no realizaron correctamente el sacrificio en el cielo y una vez el dinero llegó a la tierra en forma de caracol, los Dioses yoruba, y muy a pesar de las advertencias de Orunmila, intentaron sacarlo de las profundidades donde se encontraba enterrado para llevarlo a sus respectivas casas. El resultado del comportamiento de las divinidades ante el dinero, fue desastroso y todos perecieron en el intento de sacarlo de las profundidades de la tierra y debieron volver al cielo a realizar nuevamente el sacrificio marcado por el adivino. Orunmila fue el único Orisha beneficiado con el suceso, pues al llegar a la tierra se consultó con Ifá e hizo el sacrificio adecuado al dinero y lo obtuvo sin consecuencias negativas para él. Es por eso que se afirma en Ifá, que el Dios del destino (Orunmila), es el único que tiene poder sobre el dinero.


Esta aleccionadora historia de Ifá, revela que el dinero (como todas las cosas del universo) tiene doble polaridad, el binomio destrucción - construcción enseña que el dinero lleva a la muerte cuando se maneja inadecuadamente y a la prosperidad cuando se le da un uso positivo. La interpretación errónea de la historia de Oshé melli, es fuente de una de las injusticias más grandes que se cometen en el sacerdocio de la Osha ; La persona que porta este signo en su Orisha tutelar es obstaculizado en la religión, es decir, no se le faculta para que desempeñe las labores inherentes al sacerdocio en la Osha. El problema surge cuando al sacerdote hijo de este signo, se le prohíbe tocar el caracol (representación del dinero en la tierra), hecho que se traduce en la imposibilidad de adivinar con el mismo. Una de las funciones más importante dentro del sacerdocio de la religión yoruba de la diáspora africana es la adivinación; la utilización del oráculo del caracol, usado para determinar el destino de las personas en la tierra, es lo esencial en la liturgia yoruba, pues el que ese destino sea satisfactorio para la persona, depende exclusivamente del sacerdote de Osha y su capacidad orientadora; esta cualidad del sacerdote de Osha le permitirá a la persona guiada, ahorrarse sufrimientos innecesarios en su tránsito por la vida; si lo llevamos a otros términos, el oráculo del caracol en la religión yoruba, es el vehículo para que el sacerdote ponga en práctica la caridad y la misericordia hacia el prójimo, fin ulterior de la religión yoruba y base del compromiso que adquirió al iniciarse en el cuarto de Osha.


Ahora bien, en la regla de Osha y bajo la falsa premisa que el sacerdote que porte Oshe melli en su Orisha tutelar, vivirá la arista negativa del manejo del caracol (el cual actualmente no se usa como dinero), se le impide tocarlo y para asegurarse de ello, se le advierte que no puede entregar ningún atributo de la religión, ni trabajar en el cuarto de iniciación, y mucho menos consultar al mundo con el caracol, es decir lo convierte en un adivinis (lejos de lo divino), esto trae como consecuencia un despreció tácito hacia el sacerdote de Osha que porte el signo. Cuando se pregunta la razón a sacerdotes mayores de esta religión para tan severa limitación, la mayoría fundamentalista responde: así esta escrito en la regla de Osha, inclusive citan historias, (que sospecho fueron hechas a la medida del signo), para justificar la acción; pero no es posible que a un sacerdote de Osha, se le impongan limitaciones de esa naturaleza en base a que en un futuro comercializará la religión y finalmente se destruirá con el manejo inadecuado del dinero.


En los códices de Ifá de la diáspora africana, el signo Oshé melli revela muchas incongruencias. El trabajo que pasó Oshé melli en la tierra al bajar del cielo en forma oculta, se debió a que no quería cumplir su destino en la tierra, él se quería dedicar a lo único que sabía hacer en el cielo, la lucha, mas esto no le reportó beneficios económicos; pero al regresar al cielo a realizar el sacrificio necesario, pudo cumplir su destino en la tierra y alcanzar la prosperidad, pero, ¿Cuál era su destino en la tierra?, pues nada menos que convertirse en sacerdote de la religión yoruba; entonces el suscrito se pregunta: si el destino de Oshé melli es ser sacerdote en la tierra para que el dinero lo torne próspero ¿Porqué no puede ejercer la religión?, es lo mismo que uno se adiestrara como bombero y luego no socorriera a una persona que está en peligro de morir quemada. El hecho de que en Oshé Melli se lanzara el caracol para adivinar por primera vez y lo hiciera nada menos que el dueño del oráculo (Shangó), es otra arista que parece entrar en conflicto con la prohibición de adivinar con el caracol al sacerdote de Osha con este signo; de facto y sin analizar otros ejemplos contradictorios escritos en el signo, afirmar que el hijo de Oshé Melli trató de faltarle el respeto a Ifá, cuando Orula era precisamente su protegido (la historia sugiere que era su mentor), y el hecho de prohibir al sacerdote ejecutar su destino en la tierra, no parecen tener lógica alguna y por eso el suscrito duda de las intenciones del religioso yoruba que impuso tal situación. El que se trate de cambiar el destino a un sacerdote de Osha que se está iniciando, es un asunto grave, honestamente no creo que esas intenciones sean muy sanas.


Oshé melli representa una ley universal cuyo axioma es: como arriba es abajo y como abajo es arriba, esta ley es la que gobierna a todos los oráculos, la carta natal, el caracol, el tarot, las runas, el I ching, las semillas sagradas de Ifá …Etc. Todos estos sistemas adivinatorios son el reflejo del cielo y son inherentes al hijo de Oshé melli, el cual es el adivino natural en la religión, por eso su grandeza en el sacerdocio de Osha está en adivinar; pero se le prohíbe tocar el caracol en la Osha y se le recomienda ir a la tierra de Ifá ¿Acaso el sacerdote de este signo, igualmente no le faltará el respeto a Orunmila, lo destruirá el dinero o comercializará la religión en Ifá? ¿Cómo harán las sacerdotisas hijas de este signo, estarán como adivinis por siempre, pues no les está permitido ser sacerdotisas de Ifá? El suscrito no es tan ingenuo, como para pensar que los códices de Ifá en la diáspora africana, sacerdotes con oscuras intenciones no los manipularon y colocaron a conveniencia postulados que no tienen asidero espiritual, sino que manifiestan un terrible egoísmo, Eg: Este sacerdote ahijado mío, no puede sobrepasar mis conocimientos, pues se llevará mi pueblo religioso, ese es el pensamiento que pareció predominar en la mente del religioso yoruba que le cerró los caminos del sacerdocio al hijo de Oshé melli, y lo peor es que lo justifico usando un signo de Ifá que destaca por contener la ley esencial que rige los oráculos. ¿Cuántas conductas adversas del ser humano contienen los 256 signos de Ifá? Si le cerramos el camino sacerdotal a una persona que porta Oshé melli, ¿no deberíamos cerrar el camino religioso a los sacerdotes yoruba, que portan en su signo, el tráfico de drogas, el sadismo, la zoofilia, el incesto y pare usted de contar? y peor aún, si hacemos eso ¿Cómo alcanzará la redención el sacerdote yoruba? El libre arbitrio es un determinante poderoso en esta y cualquier religión, por eso se debe dar una oportunidad al sacerdote Oshe melli para desenvolverse en la religión y redimirse; si usa el culto a los Orishas para volverse rico o lo usa misericordiosamente para ayudar a los demás, el tendrá que responder en el cielo, pero nadie sobre esta tierra tiene la potestad para imponer obligaciones y cercenar derechos a otro sacerdote.


Como afirmé en un foro sobre la religión yoruba, debe separase el concepto de dinero y el de oráculo que conviven en el caracol, pues creo firmemente que allí reside el problema de interpretación; se que es difícil luchar contra el status quo, pero el desprecio que la comunidad de sacerdotes de la Osha, tácitamente le impone al hijo de Oshé melli, debe revisarse y es algo en lo que debemos reflexionar profundamente y meditar. Finalmente debemos tener la humildad para reconocer que a todas luces, el obstaculizar el destino a un sacerdote es una gran injusticia; pero si alguien piensa que no lo es, pues solo observe el grosero comercio que se ha instalado en la religión yoruba y no creo que sean los hijos de Oshe melli precisamente; no, sinceramente no lo creo.


Rubén Cuevas
Awó Ojuani ni Shiddí